El cielo de Brumavelo amaneció despejado, como si incluso las nubes respetaran el momento que se avecinaba.
En la terraza alta del consejo, decorada con estandartes rojos y grises —colores de Ignarossa y Vyrden—, los miembros del consejo de Nyrea aguardaban en semicírculo. Frente a ellos, Kaelrik de Vyrden, firme, con su escolta a distancia prudente.
Nyrea entró primero, con una capa de fuego oscuro que ondeaba tras ella como una llama viva.
A su lado, Darién. Erguido. Sereno. Poseía la calm