Capítulo 79. Fuego cruzado
El jardín de la finca estaba iluminado por faroles de hierro y el reflejo tenue de la luna. Alejandro caminaba de un lado a otro, la tensión marcando cada paso; Valentina permanecía sentada en silencio, con el rostro sombrío; Camilo, en pie frente a ellos, sostenía un cigarro apagado entre los dedos como si el humo pudiera ayudarlo a ordenar las ideas.
—Se los repito muy claro —empezó Camilo, con la voz baja pero firme—. Julián no es cualquier muchacho rebelde que apareció en la vida de Iris po