La casa estaba en calma, el bullicio del día desvaneciéndose en un silencio roto solo por el leve crujir de las guirnaldas navideñas. Ariadna entró en la habitación de invitados donde los niños dormirían, la luz tenue de una lámpara pintando sombras suaves en las paredes. Marc y Eric ya estaban en una cama grande, los cuerpos pequeños enredados bajo una manta azul, los ojos cerrándosele por el cansancio tras un día de helados, risas y la noticia de su nueva hermana. Marc murmuró algo sobre cang