Desde su inauguración, el Hospital Valenti se había convertido en uno de los centros médicos más prestigiosos del país, atrayendo a los mejores especialistas y ofreciendo atención de primera calidad a sus pacientes.
Para Maximiliano, su vida había cambiado por completo. Su rutina ya no solo consistía en salvar vidas dentro del quirófano, sino en dirigir el hospital con la eficiencia y excelencia que siempre había exigido en su carrera. Cada decisión que tomaba no solo afectaba a su equipo médi