Ariadna parpadeó varias veces antes de incorporarse en la cama, sintiendo su cuerpo más ligero, libre del punzante dolor de cabeza que la había atormentado la noche anterior.
Un suspiro escapó de sus labios al sentir el alivio.
Sin pensarlo demasiado, tomó su teléfono y deslizó los dedos por la pantalla hasta abrir la conversación con su madre.
"Estoy en Valtris. ¿Nos vemos en la tarde?"
El mensaje fue breve, sin rodeos. No tenía muchas ganas de una charla larga ni de que su madre hiciera p