Horas antes.
El sonido insistente del teléfono hizo que Greta despertara, llevó la mirada del reloj apenas había pasado la medianoche, fijó la mirada en la pantalla. “Número privado".
—Hola —respondió aún adormecida.
—Ha llegado la hora, el plan se llevará a cabo el día de hoy, sabes muy bien lo que debes hacer, cumple con tu parte, recuerda que no podemos cometer ni el más mínimo error, con quienes nos estamos metiendo es con la muerte en persona.
La llamada se terminó, Greta exhalo con fue