Elena fue llevada de regreso a la habitación, aquel hombre la empujó con fuerza sobre la cama, ella simplemente apretaba los labios conteniendo el llanto, ajustó la puerta y colocó doble llave para que ella no pudiera escapar.
Elena caminó hasta la pared y se sentó en el piso, dobló un poco las rodillas y con sus brazos la rodeó, el llanto nuevamente se apoderó de ella, no podía llorar en silencio eran gritos desgarradores lamentando no tener una vida normal.
Sabía que aquella situación sería