Elena al saber que su embarazo estaba en riesgo se sentía peor de lo que ya lo estaba, Leonardo dejó las indicaciones de que le atendieran de la mejor manera posible.
Aunque su cuerpo no quería pasar un solo bocado, ella se esforzó a comer por su bebé, su rostro triste dejaba claro cuanto le dolía estar pasando por aquella situación.
Colocó las manos sobre su abdomen y le pidió perdón a su bebé, lamentaba no ser una buena mamá, las lágrimas recorrían sus mejillas, su promesa de protegerlo la ha