Al llegar a la propiedad Anna descendió del auto, estaba hecha una fiera, su madre intentó acercarse, pero ella levantó el brazo, con la mano indicó que no lo hiciera.
—Anna, hija, por favor detente, no continuamos en esta situación, siempre estuvimos juntas, cuando perdí la memoria creciste junto a mí, a pesar de los malos tratos por parte Fabrizio, siempre te di mi amor buscando que fueras una niña feliz.
»Ahora con tu forma de actuar dejas claro cuanto me odias, lamento que no seamos la cl