Días más tarde.
Elena, Leonardo y Santino buscaron a Anna en todos los alrededores, tan solo dormían unas pocas horas, ninguno de los tres se daba por vencido, Leonardo en silencio lamentaba aquella desgracia, lo que menos quería era que la esperanza muriera .
—Han pasado días, esta situación se nos ha salido de las manos, no quiero ser pesimista pero... —comentó Elena con la voz temblorosa.
—Pero nada, no descansaremos hasta encontrarla —interrumpió Leonardo—. Es increíble que no logremos enco