Años más tarde.
El ambiente era festivo, luego de la muerte de Matteo Leonardo y su familia no volvieron a recibir ni un solo ataque, los negocios marchaban sobre ruedas, Elena con ayuda profesional logró superar aquellos traumas causados por el dolor y la tragedia.
Elena llamó a la puerta y luego ingresó, dando pasos largos fue hasta la cama, retiró las sábanas y abrazó a su hija.
—Feliz cumpleaños mi vida, hoy te conviertes en una mujer adulta —los ojos de Elena brillaron al observar a Anna.