Días más tarde.
Nápoles/ Italia.
Leonardo estaba hecho un demonio, la ausencia de Elena le estaba afectando su tranquilidad, se había acostumbrado a ella, y ahora ella estaba metida en su cabeza y en su corazón de una manera que él jamás lo llegó a imaginar.
Los negocios se habían complicado, pues ya no solo debía preocuparse de lo que sucedía con la familia Fiorentini, su padre en compañía de su hermano estaban haciendo que sus días fueran imposibles.
Leonardo sin temor a la muerte reunió a