Los días fueron transcurriendo, Elena continuaba sometida al servicio de Cristina, por más que intentaba estar cerca de ella para darle información a Leonardo de sus movimientos, ella la trataba con desprecio y con humillación.
Leonardo de manera clandestina sin ser visto por Cristina y el resto de la servidumbre visitaba a Elena, ella ante su presencia se mostraba molesta, un choque de emociones provocaba que ella no pudiera estar tranquila consigo misma.
Así como lo odiaba, con las mismas fu