Capítulo 47
Juliana estaba fuera de sí, un huracán de furia y ambición que arrasaba todo a su paso. El escándalo había desatado una tormenta, sí, pero no la rendición que ella anhelaba. Logan, con su porte gallardo y su voluntad de acero, se negaba a doblegarse ante sus demandas. Sophie Taylor, con el alma herida pero aferrada a su amor y su familia, no se apartaba de su lado. Y eso, para Juliana, era una afrenta que encendía su ira hasta el punto de la obsesión. Cuando Juliana se enfurecía, no había límite