CAPÍTULO 51
―¡Juliette!
Todos giraron sus rostros para ver al hombre que caminaba con decisión hacia los novios.
Los murmullos no se hicieron esperar y Margaret, que estaba sentada delante, apretó los labios conteniendo una sonrisa y miro a su hijo con satisfacción.
―Todo salió a pedir de boca ―le susurro al oído ―Veamos cómo sale de esta, mi querido sobrino y su malviviente novia.
Malcom sonrió y asintió en silencio, luego cambiaron sus expresiones y fingieron estar tan sorprendidos como