CAPITULO 50
El día era perfecto para celebrar una boda y también para recibir buenas noticias. Connor terminaba de colocarse el ramillete, cuando llamaron a la puerta.
―Adelante.
Su asistente, entro con un sobre en las manos.
―Aquí esta lo que pidió, señor.
Connor abrió el sobre y alzo las cejas divertido, una sonrisa de victoria se formó en sus labios.
―Gracias, puedes tomarte el día libre si quieres. ―con esto, su estado de ánimo era mucho mejor.
―Gracias, señor. ―el asistente le dio un