Capítulo cincuenta y cuatro: Sola y sin mí
Habían pasado dos días desde que le había dejado atrás. Dos días en los que Thalia era solo la sombra de lo que fue antes de él, dos días justificando sin argumentos sólidos la ausencia de su padre a los dos pequeños. Dos agotadores días en los que solo podía rememorar una y otra vez los tiempos pasados a su lado. Todos y cada uno de ellos.
—¿No piensas salir de la cama nunca más? –oía los reclamos de su amigo pero no se movía. No tenía deseo —. No pi