Capítulo cuarenta y siete. Te quiero demasiado.
—Créeme — murmuró Owen —. Créeme, Britney. No te dejaré. Te amo. Te necesito. Todo lo que me importa ahora son el niño y tú.
—Escúchame — susurró ella temerosa de que el dolor no le dejara hablar después— . Lo que sucedió antes, no va a volver a pasar. Nuestro hijo está bien alimentado y fuerte. Se parece a ti. Todo irá bien.
Owen se inclinó y apoyó su frente en la de ella.
—Y, ¿qué pasa contigo?
La frente estaba fría como el hilo, debía de ser po