Capítulo cuarenta y cinco. Estaré a tu lado cada minuto.
Empezó a entrar y salir gente de la habitación de Britney llevando sábanas y noticias de que el doctor estaba a punto de llegar. Nonna Bacchari le puso hielo en los labios. La vida giraba alrededor de ella pero su mundo se circunscribía a los brazos de Owen.
—Oh… Owen… esto se suponía que no debía suceder. Le he hecho algo terrible a Donatello, y tú ni siquiera me amas… — dijo la joven con debilidad.
La abrazó más fuerte.
—El trabajo