Capítulo cuarenta y ocho. The End
Cuando Britney se despertó estaba oscuro. Un pájaro cantaba no muy lejos. Movió la cabeza. Las cortinas de la habitación estaban cerradas, pero una intensa luz artificial se abría paso por una rendija. Debía de ser temprano por la mañana o tarde por la noche. Gradualmente se dio cuenta de que ya no le dolía nada. En medio de la oscuridad se pasó la mano por el vientre…
Sus ligeros movimientos alertaron a la enfermera de guardia. La mujer se acercó con una so