Capítulo treinta y dos. Casi te pierdo
—De acuerdo — concilió el chef —. Hablaremos de lo que quieras… después de que te haya revisado el doctor.
Como si lo hubiese llamado con el pensamiento, el especialista apareció en la puerta acompañado de una enfermera
—Buenas noches — saludó con la conciliadora sonrisa que le caracterizaba —. Parece que nuestra Bella Durmiente ha despertado. ¿Cómo te sientes, Diane?
Ni la propia muchacha conocía la respuesta.
El médico comenzó a examinarla mientras Tyle