Capítulo veintiséis. Sexo, pasión, deseo.
Gael la cubrió con su cuerpo y ella levantó las piernas para envolver su cintura. Al notar el roce del miembro masculino en su entrada, Olivia gimió, arqueándose hacia él.
No obstante, Gael se contuvo, haciendo lentos círculos sobre sus pliegues, frotándolos hasta que la tuvo temblando de deseo.
—Te quiero dentro de mí….
— Espera — dijo Gael, con voz ronca. Y Olivia supo que la espera era igualmente difícil para él. — Nos estás volviendo locos a