Capítulo veinticinco. La atracción no es amor.
—¿Cómo te encuentras? —fue lo primero que le preguntó Athos a Lily cuando se reunieron en el jardín de la mansión para pasar el día con Praxis Stratos, su esposa y sus hijos como habían quedado.
Aquella mañana Lily no había bajado a desayunar con Athos, alegando encontrarse indispuesta, cosa que al griego le preocupó.
—Bien —mintió Lily por educación, antes de volverse a saludar a Thalia, su antigua jefa y después se entretuvo con Owen y Olivi