Capítulo quince. No esperaba sentir nada.
Olivia partió una galleta por la mitad y siguió haciéndola pedacitos, perdida en sus pensamientos. Habían pasado dos días desde la boda y Gael y ella apenas habían intercambiado un saludo desde que lo dejó en la terraza esa noche. Se sentía triste, cansada y desconcertada mientras le contaba aquella conversación a su mejor amiga.
—¿Te dijo eso? — Cora tomó un sorbo de té helado, atónita.
Olivia aún podía ver el brillo en los ojos de Gael, un brillo