La carta del Centre Pompidou llegó en papel real.
No un correo electrónico. No un PDF con firma digital. Papel. Con membrete dorado en relieve en la esquina superior izquierda y el nombre del centro impreso en dos idiomas con la precisión tipográfica de las instituciones que llevan décadas comunicando que su nombre tiene el mismo peso en todas las lenguas en que se escribe.
Santi la encontró en el buzón un martes de marzo, entre una factura del teléfono y el catálogo de una ferretería que nadie