La grieta estaba en la esquina inferior derecha.
No la había visto antes, aunque probablemente había estado ahí un tiempo. Era la clase de deterioro que ocurre despacio, con el uso acumulado de quien abre y cierra el mismo objeto todos los días y que por eso nunca lo ve en el momento en que cambia sino solo cuando el cambio ya es irreversible porque el cuero ha decidido que es el momento de decirle a quien lo lleva que ha llegado hasta aquí.
Laura lo encontró el miércoles por la mañana mientras