La tarjeta tenía el nombre en relieve.
Carmen Solís.
Directora editorial, Grupo Anagrama España.
Laura la leyó. Lo notó. No dijo nada. Carmen Solís tampoco lo mencionó, que era la manera en que dos personas adultas podían estar en la misma sala con el mismo conocimiento sin que ese conocimiento tuviera que convertirse en conversación si ninguna de las dos lo necesitaba.
La sala de reuniones de la editorial estaba en el quinto piso de un edificio del paseo de la Castellana con las ventanas que d