Elizabeth había leído el mensaje. En realidad, nunca había bloqueado el número de Pablo, sólo lo había eliminado… aunque se lo sabía de memoria.
Confesaba para sus adentros que su mensaje la había sorprendido, pero no del todo. Suponía que él debía estar al tanto de todo lo que estaba pasando. Lo conocía, sabía que debía estar mal por ella.
Desde que lo conocía, siempre había salido en su defensa, incluso antes de confesarle su amor.
Por eso no pudo no contestarle, aun cuando seguía enojada c