El rugido las sobresaltó y detuvo a Nicole.
Ambas se volvieron a ver a Demien, quién se acercaba con largas zancadas. Tenía la furia brillando en sus ojos y la mandíbula apretada. Los rasgos tan comprimidos con la ira, que Neta-lee incluso alcanzó a ver una vena latiendo en la parte lateral de la cien y una muy notoria en el cuello.
Demien pasó por su lado, casi empujándola, y se acercó peligrosamente a Nicole. Y mientras se convertía en un hombre realmente fuera de sí, Neta-lee se preguntó, e