Diana observa el intercambio con seriedad, mientras que John fingía estar distraído ayudando a su hija a cortar pan y preguntándole a Noah si quería una rebanada de pie de limón.
—¿En serio? — Demien alzó los ojos y la estudió con frialdad.
—Sí. La acabo de cancelar, informando que se pospondrá para mañana a mediodía — sonrió con dulzura fingida y se acercó hasta él, poniéndose a sus espaldas y tomándolo por los hombros para tirar del abrigo —. Ya puedes calmarte y desayunar tranquilo. No hay