Capítulo 96 Celdas de plata.
Cristian dio un paso hacia la ventana, dándome la espalda. La luz de la luna, esa misma luna que diez años atrás debió sellar nuestro destino, se filtraba por el cristal perfilando sus hombros tensos. Parecía un animal herido intentando recordar cómo rugir.
—Mi padre nunca te vio como una compañera —soltó de golpe, su voz era un hilo de acero frío—. Te vio como una debilidad. Una grieta en el linaje de la manada que debía ser eliminada antes de que el vínculo de la mordida nos uniera para siem