Lisa
Despertar al lado de Cristian siempre era una experiencia nueva.
Nunca sabía qué versión de él vería al abrir los ojos: la seria, la protectora, la que parecía cargar el peso del mundo… o esta, la que tenía ahora mismo delante de mí.
Su pecho subía y bajaba lentamente, su respiración cálida chocaba contra mi frente, y una sábana blanca cubría los dos cuerpos entrelazados. Afuera, la luz del amanecer entraba por la ventana en una línea dorada que se cortaba justo sobre su rostro.
Lo