Lisa
Dormí poco esa noche. O casi no dormí.
Cada vez que cerraba los ojos veía el humo del hospital, la mirada vacía de mi mamá… y a Cristian diciéndome que la única forma de mantenerme viva era casarnos antes de la Luna Roja.
Pero también veía su rostro cuando le dije que sí.
Esa mezcla de alivio, miedo y algo que casi parecía paz.
Cuando amaneció, estaba sentada junto a la ventana, abrazándome las piernas y mirando el bosque envuelto en niebla. No escuché la puerta abrirse, pero lo sent