Lisa
Hace rato que Cristian se fue.
No sé cuánto exactamente, pero el silencio de esta casa se siente distinto cuando él no está. Más denso. Más largo. Como si incluso las paredes contuvieran la respiración esperando que regrese.
No me dijo a dónde iba. Solo me miró, en silencio, y salió. No hubo palabras, ni advertencias, ni esa mirada que suele lanzarme antes de desaparecer por un rato. Simplemente se fue.
Y aunque debería sentir alivio, solo siento un vacío incómodo en el pecho, como si algo