Lisa
El sofá estaba cubierto de envoltorios vacíos de helado y carcajadas. Stephanie reía tan fuerte que terminó tosiendo, mientras yo trataba de atrapar el último trozo de chocolate que quedaba en mi taza. La televisión seguía reproduciendo una comedia romántica que ya casi no mirábamos; hablábamos encima de los diálogos, imitábamos a los personajes y nos inventábamos finales mejores.
—Te juro que si ese tipo aparece con flores otra vez, le meto el ramo por la cabeza —dijo Stephanie entre ris