Lisa
—¿Casarme contigo? —logré decir, con la voz apenas un susurro.
No podía apartar la mirada de aquella joya brillante que él sostenía frente a mí. El aro del anillo atrapaba la luz de las lámparas del restaurante y la reflejaba en mi pecho, haciéndome sentir un torbellino de emociones que no sabía cómo controlar. Cada destello parecía una promesa, cada reflejo un recordatorio de lo rápido que todo había sucedido entre nosotros y de lo poco que realmente nos conocíamos.
—Sí… ¿quieres casa