Lisa
Al día siguiente fui a casa de mi madre. Durante todo el trayecto no podía dejar de pensar en la noche anterior, en la propuesta, en cómo terminó todo. Aún podía sentir el peso de aquel momento en el pecho, como si sus palabras siguieran resonando dentro de mí.
Christian me había llevado hasta la puerta de mi edificio. Recuerdo la forma en que me miró antes de despedirse, con esa mezcla de ternura y deseo que me desarma por completo. Y luego… ese beso. Uno de esos besos que me hacen perd