Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer me encontró despierta otra vez. No era raro, últimamente las noches se me escapaban entre insomnios y pensamientos afilados como cuchillas. Me senté en el borde de la cama, la manta aún pegada a la piel, y me quedé mirando a Ethan. Dormía con la expresión relajada que parecía inalcanzable para él cuando estaba lúcido. Era un descanso efímero, una pausa en la tormenta que nos devoraba.
Yo, en cambio, no podía permitirme ese lujo. El peso del secreto crecía y mi cuerpo me l






