Dentro de la cabaña, el ambiente era cálido y olía a leña, a desayunar recién hecho y al dulce aroma cambiante de Lara. Nikolas se detuvo junto al marco de la puerta, cruzando los brazos con una naturalidad que minimizaba su imponente presencia. No avanzó más, respetando el núcleo del hogar. Desde allí, podía vigilar el exterior y el interior sin parecer una amenaza invasiva.
Lara, se encontraba de pie junto a la mesa de la cocina, los observó entrar. Su mirada pasó por encima de Vincent con c