Vincent
La visión no fue como un sueño. Fue desgarrador, las emociones ajenas y futuros posibles. Sintió el terror desgarrador de Miriam como si fuera un cuchillo en sus propias entrañas, la rabia impotente de Axel quemándole la sangre. Vio el claro del juicio, pero no desde la distancia, sino desde el centro, con la voz venenosa de Silas goteando en sus oídos, sembrando duda y odio. Y luego, el caos. Dientes, garras, furia ciega, y la prometida masacre que mancharía de rojo la tierra sagrada.