Axel observó cómo la perplejidad en los ojos de Miriam se mezclaba con un hilo de curiosidad. Era un progreso frágil, un hilo del que tirar con sumo cuidado. Sabía que la comodidad basada en una mentira o una omisión se desmoronaría al primer susto. Vincent tenía razón: necesitaba estar entera. Y para eso, necesitaba saber. Necesitaba entender la magnitud de lo que había pasado y las reglas del mundo en el que ahora estaba atrapada.
Su media sonrisa se desvanece,reemplazada por una seriedad res