CAPÍTULO 110.
Capítulo 110
El amanecer en el estacionamiento del hospital tenía un color grisáceo, pero para Miguel, el aire se sentía distinto.
Guzmán estaba apoyado contra la camioneta, con los brazos cruzados y esa expresión de piedra que nunca lo abandonaba. Sin embargo, cuando vio salir a Miguel y a Sofía, su mirada se suavizó apenas un poco.
—Todo está listo —dijo Guzmán antes de que Miguel pudiera abrir la boca—. He reforzado la guardia en el piso. He traído a dos de mis hombres de máxima confianza, h