CAPÍTULO 111.
Capítulo 111
El trayecto de regreso a la ciudad fue como ver una película en cámara lenta que, de pronto, recobra su velocidad frenética. El azul turquesa del mar se fue tiñendo de un gris plomoizo a medida que los edificios de concreto empezaron a devorar el horizonte.
Miguel conducía con una mano en el volante y la otra entrelazada con la de Sofía. En el asiento de atrás, el pequeño Gael balbuceaba, ajeno a que las vacaciones de tres días se habían terminado.
Al llegar al penthouse, Guzmán y