Capítulo 57. Discernimiento.
—No tengo nada que contarte, Marta. Gracias por lo que has hecho por mí desde que llegaste a la casa. Si me lo permites, te daré un consejo sincero: aléjate de mi tío, no es buena persona.
—Tobías me dijo que te mandó a Francia con tu tía, la hermana de tu madre —soltó Marta.
—¿Y te creíste eso? —preguntó Catalina, llevándose la copa de champán a la boca para tomar un sorbo.
—No, la verdad es que fui a Francia para buscar a tu tía, pero no la encontré. Su marido me dijo que estaba de viaje.
—¿S