Capítulo 144. Placer.
Un gemido profundo y lleno de puro placer abandonó los labios entreabiertos de la mujer, un sonido apenas audible que escapó de lo más íntimo de su ser.
Su cuerpo se arqueaba ligeramente, respondiendo a la exquisitez de la sensación, mientras sentía cómo su clítoris era deliciosamente atormentado por la lengua húmeda, cálida y experta de su marido.
Cada roce, cada lamida, cada suave succión enviaba una descarga eléctrica que se propagaba desde el epicentro de su deseo, extendiéndose por cada fi