Capítulo 146. Hermosa Familia.
—¡Los abuelos están por llegar! ¡Tenemos hambre! —gritaban sus dos pequeños terremotos, sus voces resonando por la casa con la energía inagotable de los niños.
—Date un baño, amor. Yo atenderé a nuestros pequeños —se ofreció Francesco, saliendo de la cama con una rapidez sorprendente y acudiendo de inmediato al llamado de sus gemelos.
—Giovanni, Camila, ¿por qué gritan tanto? —preguntó Francesco, un poco avergonzado, al reunirse con sus pequeños en la sala.
—No tenemos la culpa, papá. Mamá y tú