Capítulo 40. «El corazón del fénix».
Catalina se quedó con el corazón en un puño, el aire se espesó a su alrededor y contuvo la respiración con fuerza cuando la pantalla gigante del escenario se iluminó con el nombre que Francesco había elegido para su esperada presentación:
«Colección de cenizas».
Al leerlo, un escalofrío le recorrió la espina dorsal, una mezcla de asombro e inquietud punzante. Pero la sorpresa se intensificó aún más cuando debajo del título principal apareció, con una tipografía elegante y destacada, el nombre d