Capítulo 127. Lo estaban siguiendo.
Francesco se sintió profundamente aliviado de que Catalina no estuviera en la isla. Tenía la completa seguridad de que ella lo estaba esperando en el ático, tal como habían acordado, y eso le brindaba una tranquilidad que no había sentido en días.
La noche anterior, a pesar de su deseo de ir a su encuentro, no había podido hacerlo. En un momento crucial, se dio cuenta de que lo estaban siguiendo, una sensación inquietante que lo obligó a cambiar sus planes de inmediato.
Con la preocupación de q