Capítulo 121. Deseo profundo.
Catalina sentía un anhelo que la consumía lentamente, una ausencia profunda que la dejaba incompleta, como si una parte esencial de sí misma le hubiera sido arrebatada.
Su falta era notoria en cada rincón de su día, en cada silencio que se extendía, en cada espacio vacío a su lado.
Era una sombra persistente en sus pensamientos fugaces, en las tareas cotidianas que antes compartían y ahora se sentían a medias.
Extrañaba su presencia en un sinfín de aspectos, desde el más trivial hasta el más ín