Capítulo 109. ¡La compraste!
—¡Pero qué esperabas de él, Francesco! —La voz de su padre, Ricardo, retumbó en la espaciosa biblioteca, llena de libros antiguos y el aroma a cedro. Se notaba la frustración en cada una de sus palabras, pero también una profunda tristeza—. Fue torturado por esa gente peligrosa, esos tipos de la mafia que no tienen corazón. ¡Le borraron la memoria por completo! ¿Acaso no te das cuenta? Es más que normal que no sea el mismo hombre alegre y despreocupado que conocimos hace tiempo, antes de que to